Familiares de Erika Antonella Alvarez, la joven de 25 años que el 8 enero apareció asesinada a golpes y envuelta en bolsas de consorcio, reclamaron justicia y el esclarecimiento de lo ocurrido. El femicidio se descubrió en un basural, en la capital tucumana.
“Quiero que los responsables paguen. A mi hija me la arrebataron como si su vida no valiera nada. Voy a buscarlos donde sea necesario”, aseveró Claudia, la madre de la víctima.
Todas las noticias de Crónica, en vivo:
“Era una buena chica, pero tenía un problema con las drogas. Me aseguró que este año iba a cambiar”, agregó la mujer.
“El martes 6 de enero, a la noche, fue la última vez que hablé con ella. Me escribió y me dijo que el miércoles venía a comer”, expresó la progenitora de la muchacha, quien reconoció que, a partir de aquel momento, perdió comunicación con su hija.
Por ese motivo, su familia resolvió ir a la casa en la que vivía, pero comprobó que el lugar estaba cerrado y con el aire acondicionado encendido.
El hallazgo
Tal lo difundido, el macabro hallazgo se produjo en un terreno situado en el cruce de William Blis y Gerónimo Helguera, en cercanías de la ruta provincial 315, en el barrio Manantial Sur.
Al revisar el cuerpo, peritos lograron determinar que Alvarez había fallecido entre 36 y 40 horas antes de ser localizada; en tanto certificaron que la occisa estaba envuelta en bolsas de consorcio.
Los familiares de la muchacha señalaron que se enteraron de la situación por las redes sociales y que la identificaron por diversos tatuajes.
En la autopsia se confirmó que la víctima murió al ser atacada golpes, ya que presentaba lesiones en el cráneo, en el rostro y en las cervicales.
Intervino en la causa penal la fiscal María del Carmen Reuter.
Por F.V.

