Fito Páez sorprendió a Mario Pergolini al contar una particular historia de su juventud durante su visita a Otro día perdido, el programa que conduce el periodista por El Trece. En medio de una conversación sobre el servicio militar obligatorio y las experiencias que atravesó aquella generación, el músico rosarino reveló qué hizo para evitar la colimba.
Según relató, después de presentarse a una primera revisación médica y ser considerado apto, intentó modificar su condición física dejando de comer durante dos semanas. Sin embargo, cuando volvió a realizarse el examen, el resultado no cambió.
Fito Páez recordó cómo evitó hacer la colimba
La decisión que tomó Fito Páez
El músico explicó que, ante el temor de tener que interrumpir su camino en la música para realizar el servicio militar, buscó una alternativa dentro de los requisitos médicos de la época.
"Me saqué siete dientes para no ir a la colimba. Fui a dos revisaciones. En la primera, me dio apto. Dejé de comer dos semanas, volví e igual seguía bien", recordó durante la entrevista.
Páez también contó que había consultado sobre las condiciones médicas que podían permitirle quedar exceptuado y encontró una posibilidad relacionada con la superficie masticatoria. "Me habían contado que si te hacías el loco, tenían cómo descubrirte", explicó, antes de recordar que en aquel momento comenzaba a tocar con Charly García y no quería hacer el servicio militar.
El músico contó una insólita anécdota de su juventud
Finalmente, consiguió una tercera revisación en Paraná, donde le señalaron que podía quedar exceptuado por una condición relacionada con sus piezas dentales. El músico decidió entonces someterse al procedimiento.
"Tenía que perder las ocho muelas, como ya no tenía una, me quedaban siete y fui a por ello. Fui a dos guardias que estaban una frente a la otra; no te preguntaban nada, entonces me saqué cuatro en una y tres en otra, en 48 horas", relató.
Fito Páez sorprendió con su relato sobre el servicio militar
"Yo lloraba y sangraba un montón"
El procedimiento tuvo consecuencias físicas importantes y Páez recordó el dolor que atravesó durante esos días. "Yo lloraba y sangraba un montón, no había remedio que calmara el dolor", contó.
La confesión generó sorpresa en Pergolini, quien reaccionó con incredulidad ante la decisión que había tomado el músico durante su juventud. Con humor, el conductor lanzó: "No podemos idolatrar a un tipo así".
Finalmente, Páez consiguió quedar exceptuado del servicio militar obligatorio por incapacidad física y pudo continuar con su camino musical, que por entonces comenzaba a tomar impulso.

