La música argentina tiene canciones que atraviesan generaciones y artistas que, con el paso del tiempo, se convierten en parte de su propia historia.
En ese universo, Atahualpa Yupanqui ocupa un lugar fundamental, no solo por la profundidad de sus composiciones, sino también por la huella que dejó en el folklore y en la identidad cultural del país.
Ahora, ese legado vuelve a cobrar vida a través del encuentro entre Jairo y Ricardo Mollo, dos figuras de enorme trayectoria que decidieron reunirse para darle una nueva mirada a "Chacarera de las piedras", uno de los clásicos de Yupanqui.
Jairo y Mollo, unidos por una canción que atraviesa generaciones
El encuentro entre ambos artistas nació a partir de un proyecto muy especial. Cuando Jairo convocó a Ricardo Mollo para participar de su disco de dúos, el líder de Divididos no dudó en aceptar y, además, propuso una canción que tenía un significado especial para ambos: "Chacarera de las piedras".
En el caso de Jairo, la obra ya era parte de su repertorio y también estaba vinculada a su relación personal con Yupanqui. Ambos compartieron una amistad cuando coincidieron en París, una etapa que dejó un recuerdo significativo en la trayectoria del cantante.
Mollo, por su parte, también tiene una reconocida admiración por la obra de Yupanqui y por la música folklórica. Una muestra de ese vínculo puede encontrarse en la versión de "El arriero" que realizó junto a Divididos.
"Chacarera de las piedras": raíces, territorio e identidad
La canción elegida para este encuentro no es solamente una pieza emblemática del folklore. También representa una profunda conexión entre una persona, su tierra y todo aquello que forma parte de su identidad.
"Chacarera de las piedras" funciona como un retrato de la relación con el territorio, la naturaleza, la cultura y las raíces. En su letra aparecen referencias concretas a distintos lugares del norte cordobés, en una evocación cargada de pertenencia.
Entre ellas se encuentran "Caminiaga, Santa Elena, El Churqui, Rayo Cortado, no hay pago como mi pago, ¡viva el Cerro Colorado!", versos que reflejan el vínculo de Yupanqui con esa región.
El Cerro Colorado tuvo además un significado especial para el artista, quien eligió ese lugar para vivir y permanecer ligado a esa tierra más allá del paso del tiempo.
El cruce entre Jairo y Ricardo Mollo
La nueva versión encuentra su principal atractivo en el cruce de dos universos musicales diferentes, pero unidos por una misma admiración por la obra de Yupanqui.
Por un lado, la voz y la trayectoria de Jairo aportan la conexión directa con una canción que forma parte de su recorrido artístico. Por el otro, la mirada de Ricardo Mollo suma una interpretación atravesada por su propia relación con el folklore y con uno de sus grandes referentes.
El resultado es una versión que busca mantener vigente la esencia de la obra mientras propone un nuevo encuentro entre generaciones, estilos y formas de entender la música argentina.
Lito Vitale, clave en la producción y los arreglos
A este cruce se suma el trabajo de Lito Vitale, responsable de la producción y los arreglos de la canción.
Su participación termina de darle forma a una interpretación que combina las identidades de Jairo y Mollo con una mirada musical capaz de respetar el espíritu de la composición original.
El resultado es una versión poderosa y vigente, que recupera una obra fundamental de Yupanqui y la lleva nuevamente al centro de la escena.
Un videoclip que suma pintura y música
El lanzamiento también está acompañado por un videoclip realizado por DBN, que permite ver parte del proceso creativo detrás de la canción.
Las imágenes muestran a Jairo y Ricardo Mollo grabando en el estudio de Lito Vitale, mientras la producción alterna esas escenas con otra faceta artística del cantante.
En paralelo, Jairo aparece desarrollando su trabajo como artista plástico, mientras pinta en tiempo real un retrato de Atahualpa Yupanqui.
La propuesta audiovisual conecta así las distintas expresiones artísticas y refuerza el espíritu de homenaje que atraviesa todo el proyecto.
Un homenaje que mantiene vivo el legado de Yupanqui
La reunión entre Jairo y Ricardo Mollo no solo permite recuperar una canción emblemática. También vuelve a poner en primer plano la vigencia de una obra que continúa influyendo en artistas de distintas generaciones.
Con la producción y los arreglos de Lito Vitale, una interpretación cargada de identidad y un videoclip que suma la pintura como otra forma de homenaje, "Chacarera de las piedras" vuelve a encontrarse con el público desde una nueva mirada.
La canción de Atahualpa Yupanqui, atravesada por el territorio, las raíces y el sentido de pertenencia, encuentra así nuevas voces para seguir recorriendo la música argentina.

