Este sábado 10 de enero, Mirtha Legrand regresó a la pantalla de El Trece para inaugurar la temporada de verano desde Mar del Plata. El estilo frontal de “La Chiqui” no se tomó descanso y, en plena “mesaza”, descolocó a Soledad y Natalia Pastorutti con una pregunta directa sobre su vínculo.
Sin vueltas, la conductora de “La noche de Mirtha” quiso saber si “estuvieron peleadas alguna vez” como hermanas y como dupla artística. El clima se tensó por segundos, pero ambas optaron por responder con sinceridad y repasar su historia en común, marcada por la cercanía y también por diferencias propias de la convivencia.
Soledad recordó la infancia compartida y no esquivó las internas familiares. “Nos peleábamos mucho cuando éramos chicas, sí. Pero ella ganaba siempre”, lanzó entre risas, mientras evocaban anécdotas domésticas que pintaron el costado más íntimo de la relación.
Entre recuerdos, mencionaron las confusiones con la ropa escolar y dejaron en claro que los cruces nunca pasaron al plano profesional. “Yo agarraba el guardapolvos blanco de detrás de la puerta y me ponía cualquiera. Y ella me decía, ese es el mío”, relató “La Sole”.
Luego, Mirtha fue al hueso y le preguntó a Natalia por la etapa en la que dejó de cantar junto a su hermana, un período atravesado por rumores de pelea y versiones de enemistad. “No, no, siempre la acompañé”, respondió con firmeza la invitada. En ese sentido, destacó la experiencia personal: “Fue hermoso todo lo que vivimos, esos 30 años de recorrer el país”.
Más adelante, Natalia contó que el inicio de su camino solista llegó con el respaldo incondicional de su hermana, una decisión tomada con convicción y entusiasmo. El nuevo desafío no implicó quiebres ni distancias, sino una evolución natural. “Cantan muy bien las dos”, cerró Legrand, sellando el reconocimiento a una historia compartida de éxito.

