Los precios de las verduras y las frutas suelen tener una incidencia significativa en la inflación general, sujetos a oscilaciones por la característica estacional de los productos y las deficiencias en su cadena de comercialización.
Diciembre no fue la excepción y, a la espera del informe que dará a conocer mañana el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), ya se puede observar el impacto que los dos rubros tuvieron en el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires, con incrementos del 3,7% en las frutas y una caída del 5,9% en las verduras, ambos comprendidos en el descenso del 0,5% en los precios estacionales del último mes de 2025.
Los precios en el Mercado Central
El impacto que tendrá en el IPC nacional puede anticiparse con el relevamiento que realizó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre el comportamiento de los precios en el Mercado Central de Buenos Aires, que tiene una correlación directa con la evolución de los valores en supermercados y verdulerías del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Al respecto, las seis especies que conforman el segmento de Verduras, tubérculos y legumbres (VTL: papa, batata, zapallo, tomate, cebolla y lechuga) tuvieron el mes pasado en el ente concentrador una contracción del 8,4% y una suba del 21,7% en todo 2025.
Por su parte, los cuatro productos que componen el segmento frutas (manzana, naranja, banana y limón) mostraron un recorrido inverso, con un incremento del 27% mensual y del 65,4% anual.
La incidencia en el IPC general
La evolución de los precios de las frutas y las verduras tienen diferente incidencia en la inflación general, debido a una mayor de estas últimas en el consumo masivo.
Según el análisis de CEPA, la baja en los precios del VTL en el Mercado Central tuvo un impacto en el IPC general de 0,2 punto porcentual, pero la suba de las frutas incidió en un alza de 0,35 pp, de lo que se infiere que el conjunto cerró el mes con un aporte de 0,15 punto en la inflación.
Las variaciones, caso por caso
Dentro de cada segmento, los diez productos que componen los grupos analizados no registraron comportamientos uniformes y, por el contrario, se evidenciaron brechas de más de sesenta puntos porcentuales.
Ese fue el caso que se dio entre la papa, con un aumento del 17%, y el tomate, con un descenso del 44,5%, lo que deja en evidencia la dispersión de precios dentro del segmento VTL.
Los otros cuatro productos mostraron alzas del 7,4% en la batata y del 4,5% en el zapallo, pero bajas del 19,5% en la cebolla y del 0,4% en la lechuga.
En el caso de las frutas hubo subas en todos los casos, aunque no exentas de diferencias marcadas: la naranja aumentó 62,7%, el limón 45,5%, la manzana 15,9% y la banana 8,3%.
Las variaciones interanuales
Las diferencias entre verduras y frutas también se reflejaron en el acumulado de los doce meses del año pasado, con subas del 21,7% y 65,4%, respectivamente y, como en la medición mensual, importantes disparidades entre los productos que superan los 150 puntos porcentuales.
El precio del zapallo anco en el Mercado Central fue el único que terminó 2025 con un nivel inferior al de 2024, con un descenso del 16,8%.
Las nueve frutas y verduras restantes mostraron incrementos anuales que alcanzaron al 12,1% en el tomate, 23,1% en la lechuga, 26,6% en la papa, 39,1% en la manzana, 41,2% en el limón, 46,1% en la cebolla, 78% en la banana, 91,3% en la batata y 137,8% en la naranja.
Qué pasa con la naranja
CEPA sostuvo que el aumento del precio de la naranja, notoriamente superior al resto de los productos analizados, se explica "fundamentalmente por el ingreso de naranja importada desde España, cuyo valor resulta significativamente superior al de la producción local".
Para la entidad no se trata de "un hecho aislado" sino que, por el contrario la importación de naranjas "se repite de manera sistemática año tras año, lo que pone en evidencia la ausencia de una planificación estatal orientada a garantizar el abastecimiento interno y, al mismo tiempo, proteger a los productores citrícolas nacionales frente a la competencia externa".
En ese sentido, en el contexto de las oscilaciones de precios que caracterizan a las frutas y verduras, CEPA realizó un seguimiento de mensual en el caso de la naranja desde enero de 2024, llegando a la conclusión que "en los meses en los que se registra el ingreso de fruta importada, los precios muestran aumentos significativos, confirmando una relación directa entre la dinámica importadora y la presión alcista sobre los precios internos".

