Darío Giordano quedó al descubierto en el informe psiquiátrico y sus hijos revelaron: "Era un infierno vivir en esa casa..."

Escrito el 14/10/2026

El expediente judicial que le dio la tenencia de Franco y Valentín a Gustavo Yankelevich incluyó pericias que describieron una dinámica familiar conflictiva y el temor que los chicos sentían hacia su padre. El documento resultó clave para la resolución. Más detalles en la nota.

El nombre de Darío Giordano volvió a instalarse en la agenda mediática a partir de la difusión de las pericias que se incorporaron al expediente por la tenencia de sus hijos, Franco y Valentín Yankelevich, quien dio a conocer el infierno que vivía con su papá. Los informes, dados a conocer en "A la Barbarossa" y retomados en "LAM", describen un clima familiar tenso y una relación atravesada por el miedo. Ese material resultó decisivo para que la Justicia resolviera que los chicos quedaran al cuidado de Gustavo Yankelevich, su abuelo materno.

Los especialistas que evaluaron a Giordano dejaron constancia de que el productor no reconocía los episodios de violencia que sus hijos le atribuían. En ese sentido, el informe apuntó que sus mecanismos de defensa aparecían rígidos y con poca capacidad para adaptarse a las demandas del entorno. También señaló que tendía a ubicar el origen del conflicto fuera de sí mismo, lo que afectaba la construcción de sus vínculos y el modo en que ejercía la paternidad.

Del otro lado, el expediente recogió la postura de los chicos. Tanto Franco como Valentín expresaron que no querían ver a su padre y mostraron una hostilidad marcada hacia él. La entrevista vincular entre Giordano y sus hijos no llegó a concretarse, según lo que se relató en televisión. Ese punto funcionó como una señal fuerte dentro de la causa civil, que terminó resolviéndose en favor del abuelo.

El testimonio de Valentín, de 23 años, fue el que puso el tema en el centro de la escena pública. El joven contó por primera vez lo que vivió durante su infancia después de la muerte de su madre y describió un vínculo signado por la violencia física y psicológica. Relató que los episodios comenzaron cuando tenía alrededor de nueve o diez años y definió esa etapa como un dolor difícil de explicar.

Frente a la repercusión, Giordano emitió un comunicado en el que rechazó las acusaciones y recordó que en 2018 había sido sobreseído en una causa penal. Sin embargo, ese fallo tuvo un fundamento puntual: la prescripción de la acción penal, es decir, el vencimiento de los plazos legales para seguir investigando. No se trató de una absolución por el fondo del asunto, sino de una cuestión de tiempos procesales.

El periodista Ignacio González Prieto explicó en "Mediodía noticias" (eltrece) la diferencia entre el expediente civil y la investigación penal. La causa penal se inició de oficio en octubre de 2015, después de que avanzara el expediente civil por la crianza de los hijos de Romina Yan y Darío Giordano. En mayo de 2018, el Juzgado de Garantías N.º 3 de San Isidro declaró extinguida la acción penal por prescripción y dispuso el sobreseimiento total del productor.

En el fuero civil, en cambio, los padres de Romina consiguieron la tenencia unilateral de los dos varones, aunque no de la hija menor de la pareja. Para llegar a esa resolución, se sumaron testimonios, pericias psiquiátricas y psicológicas y entrevistas en cámara Gesell. Según el relato del periodista, los menores hablaron y ese material fue clave para que el expediente se resolviera como se resolvió.