Este miércoles llegó a su fin "Gran Hermano: Generación Dorada", con Sol Abraham como la gran ganadora de la edición. A pesar de que la tucumana recibió numerosas felicitaciones por su consagración, las críticas tampoco tardaron en aparecer en las redes. Además de los cuestionamientos a la producción por presunto "fraude", Rodrigo Lussich apuntó directamente contra Santiago del Moro por su desempeño como presentador.
A través de su cuenta de "X" (ex Twitter), el periodista realizó un extenso descargo sobre el reality de Telefe y puso el foco en la actitud del conductor luego de la definición. También cuestionó la forma en que evaluó su propio desempeño durante la temporada y apuntó contra la repercusión que tuvo el ciclo de Telefe.
"Terminó Gran Hermano y Del Moro está chocho de la vida. Feliz, feliz, feliz. Del Moro tendría que haber sido político, porque el tipo arma su propio relato, como los gobernantes. La gente pasa hambre y el presidente dice que vamos bárbaro. Gran hermano generación dorada fue un espanto, la conducción del Del Moro fue de sus peores trabajos y él pone un posteo de Instagram diciendo ‘Estoy agradecido, lleno de emociones, disfrutemos, esto es un juego'. Ok amigo, pero ¿la autocrítica no está en tu repertorio?", comenzó escribiendo Lussich.
En esa misma línea, el comunicador cuestionó el reconocimiento que recibe Del Moro por los números de audiencia. "Del Moro es de esos casos de estudio: en un país exitista donde el candidato más votado es el mejor, aunque después gobierne como el oge***, como Del Moro hace rating nadie se anima a cuestionarlo", sostuvo.
La ironía volvió a aparecer cuando se refirió al vínculo del conductor de "GH" con su entorno laboral. "En cambio, Del Moro, como es extraterrestre, expande un halo de chupacul*** digno de admiración. La gente que trabaja con él lo ama, aunque en la radio los obliga a trabajar con la luz apagada porque sufre ese ojo chino que tiene Margarita Stolbizer, que también es reptiliana", expresó.
El fuerte posteo de Rodrigo Lussich contra Santiago del Moro. (Foto: X).
Y agregó: "Toda la televisión argentina sabe que es un tipo que no saluda a nadie, que entra al estudio en el momento que empieza el show y se va aturdido por un pasillo con rumbo desconocido, probablemente a la nave nodriza donde duerme a 30 grados bajo cero".
Más adelante, el periodista sostuvo que el conductor tampoco suele responder a quienes lo cuestionan. "Finge amnesia, no ilumina a los críticos, los ignora. Nadie se atreve a cuestionarlo, pero entrabas a las redes y la gente pedía que lo saquen a él de Gran hermano antes que a cualquier participante", afirmó.
Además de sus cuestionamientos a Santiago del Moro, Lussich también fue crítico con otros aspectos de "Gran Hermano: Generación Dorada". En su descargo, hizo referencia a las mediciones de rating y cuestionó el desempeño de varios participantes que formaron parte de la extensa temporada.
Terminó Gran Hermano y Del Moro está chocho de la vida. Feliz, feliz, feliz. Del Moro tendría que haber sido político, porque el tipo arma su propio relato, como los gobernantes. La gente pasa hambre y el presidente dice que vamos bárbaro. Gran hermano generación dorada fue un espanto, la conducción del Del Moro fue de sus peores trabajos y él pone un posteo de Instagram diciendo "Estoy agradecido, lleno de emociones, disfrutemos, esto es un juego" Ok amigo pero ¿la autocrítica no está en tu repertorio? Del Moro es de esos casos de estudio: en un país exitista donde el candidato más votado es el mejor aunque después gobierne como el ogt, como Del Moro hace rating nadie se anima a cuestionarlo. Tinelli, en cambio, si bien tenía una corte de aduladores profesionales y la mitad de la farándula contratada para que no hable mal de él, siempre tuvo críticos filosos y si bien ha pataleado, se la bancó. Después entró en el ocaso lógico de cualquier carrera y ahora directamente recibe las patadas en el piso. En cambio Del Moro, como es extraterrestre, expande un halo de chupaculismo digno de admiración. La gente que trabaja con él lo ama, aunque en la radio los obliga a trabajar con la luz apagada porque sufre ese ojo chino que tiene Margarita Stolbizer, que también es reptiliana. Toda la televisión argentina sabe que es un tipo que no saluda a nadie, que entra al estudio en el momento que empieza el show y se va aturdido por un pasillo con rumbo desconocido, probablemente a la nave nodriza donde duerme a 30 grados bajo cero. Finge amnesia, no ilumina a los críticos, los ignora. Nadie se atreve a cuestionarlo pero entrabas a las redes y la gente pedía que lo saquen a él de Gran hermano antes que a cualquier participante. El programa ha sido un bodrio, una mezcla de la casa de los famosos con los bizarros de Anabela Ascar en Crónica. Cualquiera que sabe de tele puede comprobar que el éxito de rating, en esta ocasión, estuvo más forzado que la pareja de Guido Suller y Paulina en Zap. Le separaban el programa en 4 partes, la previa, el durante, el post y post del post. Entonces ese fragmento de 45 minutos cortados que era "la gala" medía 11 puntos. Si sumabas los cuatro segmentos el promedio le hubiese dado bastante menos. Los participantes han sido una calamidad. Andrea del Boca que necesitaba el trabajo y le hicieron creer que ganaba y después se la sacaron de encima como le pasó a Larreta con la presidencia, una chilena malísima, hicieron volver a Tamara Paganini que les había hecho juicio y había prometido jamás volver, un par de chongos sin gracia, la mujer del Turco García que casi se divorcia por estar ahí, la tal Sol que entró y salió como pancho por su casa y terminó siendo finalista porque la producción necesitaba una villana. Un papelón. Todo japaleta. Todo berreta. En fin, una generación dorada que pasará al óxido. Y nuevamente la comparación con la política. Perpetuarse en el poder. Tinelli exprimió el Bailando por un sueño hasta verlo desvanecerse en 6 puntos cuando fue rey con 30. Los éxitos no se abandonan, salvo que se transformen en fracaso. Si te quedás veinte años haciéndolos, salvo que seas Mirtha legrand, probablemente te retires del éxito cuando ya no lo sea.
— Rodrigo Lussich (@rodrilussich) September 17, 2026
