Ian McKellen despidió a Patrick Stewart con un mensaje desgarrador: "Un hombre en quien confiar, y, en mi caso, amar"

Escrito el 30/10/2026

El actor británico recordó su amistad de cinco décadas con el intérprete de Charles Xavier, fallecido a los 86 años. La carta repasa los inicios en el teatro, la anécdota de "Star Trek" y una despedida que conmovió a Hollywood. Leé todo en la nota.

Ian McKellen despidió a Patrick Stewart con una carta publicada en sus redes sociales que ya recorre el mundo. El intérprete de Magneto recordó la amistad que los unió durante medio siglo, desde los tiempos en la Royal Shakespeare Company hasta las películas de "X-Men", y dejó una frase que resume el vínculo: "Un hombre en quien confiar, a quien admirar y, en mi caso, amar". Stewart murió el miércoles 28 de octubre a los 86 años en su casa de Los Ángeles, acompañado por su esposa Sunny Ozell, tras atravesar Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy.

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La noticia golpeó fuerte en el ambiente artístico. La representante del actor, Kelly Bush Novak, informó que Stewart transitó un "breve y conmovedor recorrido" con la enfermedad y que estuvo rodeado de música, oraciones y afecto hasta el final . McKellen, su amigo más cercano, eligió las redes para despedirlo con un texto que mezcla recuerdos de juventud, anécdotas de rodaje y una emoción que no esconde.

Los orígenes en Yorkshire y el primer encuentro

McKellen arrancó su homenaje por el lugar que marcó la identidad de Stewart. "Antes que nada, Patrick se definía por haber nacido y crecido en Yorkshire, el orgulloso condado del norte de Inglaterra que amó hasta el final", escribió el actor. Y sumó: "Se mostraba tal como era, lo que lo convertía en un hombre en quien confiar, a quien admirar y, en mi caso, amar".

Los dos se conocieron hace medio siglo, cuando ambos daban sus primeros pasos en la Royal Shakespeare Company. No compartían producciones, pero el cruce fue inevitable. Años después, un encuentro casual en una calle del centro de Londres cambió la historia. 

Stewart le contó que le habían ofrecido un papel protagónico en "Star Trek" y McKellen intentó disuadirlo: "Pero Patrick, piensa en tu carrera teatral en el Reino Unido. ¿Realmente quieres arriesgarte a perderte en Hollywood durante años y años?".

Stewart tomó el riesgo. Y McKellen lo reconoció en su carta: "Y menos mal que lo hizo". La decisión lo convirtió en el capitán Jean-Luc Picard y lo proyectó a una fama internacional que después se multiplicó con "X-Men" .

De rivales en pantalla a hermanos fuera de cámara

La relación entre ambos se consolidó durante el rodaje de "X-Men" en el año 2000. En la ficción, Charles Xavier y Magneto defendían posturas irreconciliables sobre el futuro de los mutantes. 

Fuera de cámara, los actores ocupaban camerinos contiguos y las largas horas de espera entre escenas les permitieron descubrir cuánto tenían en común. Stewart contó años después que las charlas con McKellen se volvieron parte de la rutina diaria y que la amistad creció sin prisa .

Ese vínculo trascendió la franquicia. Compartieron escenarios en obras como "Waiting for Godot" y "No Man's Land", tanto en el West End londinense como en Broadway. Y en 2013, McKellen tuvo un gesto que selló la relación: ofició la boda de Stewart con Sunny Ozell. 

En su despedida, el actor también recordó a la esposa de su amigo: "Estados Unidos fue su hogar adoptivo, donde conoció a su adorada Sunny, quien lo cuidó durante la enfermedad y la salud, en las buenas y en las malas" .

El orgullo de Stewart y una despedida pendiente

McKellen cerró el texto con dos menciones que pintan de cuerpo entero a Stewart. La primera, su orgullo por Yorkshire, que se tradujo en su nombramiento como canciller de la Universidad de Huddersfield. La segunda, su último trabajo en el cine: "Su actuación de despedida en ‘Avengers: Doomsday' todavía está por verse", escribió McKellen, dejando abierta la expectativa por la película que llegará a los cines en diciembre.

La carta de McKellen no solo despide a un colega. Traza el mapa de una amistad que atravesó el teatro clásico, las superproducciones de Hollywood y los momentos más íntimos de la vida. 

En un ambiente donde las relaciones suelen medirse en contratos y alfombras rojas, la dupla Stewart-McKellen funcionó como una excepción: dos rivales en pantalla que se eligieron como hermanos fuera de ella. La despedida, escrita con la franqueza de quien conoce al otro desde hace décadas, deja una certeza: Patrick Stewart se fue, pero la amistad que construyó con Ian McKellen sigue contándose.