Laurita Fernández vuelve a quedar en el centro de la escena mediática. Esta vez no es por su nuevo amor, el polista Matías Busquet, sino por un conflicto judicial que podría complicarla seriamente, ya que enfrentaría una demanda millonaria de su exrepresentante, Mauricio Cataraín. Por ello, Laurita atraviesa un mal momento, lleno de preocupación, donde la sombra de los tribunales se mezcla con sus éxitos actuales.
Tal como contó esta sección, información de La Pavada de Diario Crónica, Laurita Fernández sigue de novia con el polista Matías Busquet, quien estuvo el fin de semana acompañándola. Pese al éxito rotundo de "La cena de los tontos" (5.700 personas en 12 funciones), que termina en Mar del Plata el domingo 1 de marzo, la preocupación por el juicio de su exrepresentante Mauricio Cataraín la carcome.
Según se conoció en las últimas horas, Cataraín la habría denunciado por una cifra millonaria en relación con trabajos realizados años atrás. Aunque el reclamo judicial viene de largo, recién ahora trascendieron los detalles del enfrentamiento legal. El conflicto explotó, según Juan Etchegoyen, por el hartazgo del demandante ante la ostentación de la conductora: "A Catarain le cayó pésimo que ella muestre su casa de Pilar valuada muy cara y, mientras tanto, no le quiera pagar lo que reclama: me dicen textual que se cansó de la ostentación de Lau".
El periodista Juan Etchegoyen, en "Mitre Live" de Radio Mitre, expuso los pormenores que tienen a la conductora enfrentada a su excompañero de trabajo. "Mauricio reclamaría más de 10 años de porcentajes por representación artística y me cuentan que Laurita ya tiene a su equipo de abogados trabajando en esto. Me dicen que Catarain no aceptó ninguna mediación y quiere ir a juicio", detalló el comunicador.
Los detalles de la demanda del exrepresentante de Laurita Fernández
A pesar de darse a conocer ahora, el problema tiene mucha historia: comenzó hace cuatro años, con advertencias constantes del representante hacia la artista. Hasta hace diez días, Mauricio consideraba una negociación, pero la posición se endureció. Como afirmó Etchegoyen, "Acá en Punta del Este esto es un secreto a voces hace mucho tiempo". La mediación se daría a fines de febrero, pero desde el entorno del demandante afirman que no aceptan menos del dinero que piden. Mientras, el círculo de Laurita asegura que buscan un arreglo económico para evitar que el conflicto estalle en los medios.
La preocupación de Laurita no es solo por el posible perjuicio económico, que podría ser significativo, sino también por lo que este juicio representa para su imagen pública y su carrera. Un proceso legal de esta magnitud, con acusaciones de deudas millonarias por trabajos pasados, significa una mancha en su trayectoria profesional, justo cuando vive un momento dulce en el escenario con su obra y con su nueva relación.
La bailarina intenta que el conflicto no opaqué sus logros, pero la demanda pende como una espada de Damocles sobre su presente, mezclando los flashes de su vida amorosa y artística con los fríos papeles de un juzgado.

