Denisse González volvió a hablar con sus seguidores sobre el complejo estado de salud que la mantuvo internada por segunda vez en menos de un mes. La influencer, conocida por su paso por "Gran Hermano", reveló los padecimientos que le generaron los tratamientos para subir sus plaquetas, que llegaron a un nivel crítico de 1.000, y contó que esta semana es clave para saber si su cuerpo responde al nuevo medicamento que le aplican.
Con su habitual mezcla de sinceridad y humor, Denisse González compartió un video en sus redes sociales en el que actualizó su situación médica. Dijo que "otra vez dependemos de los números, otra vez dependemos de mi cuerpo y otra vez dependemos del tiempo", dejando claro que la incertidumbre sigue siendo una constante. La exparticipante de Gran Hermano contó que el sábado pasado recibió el alta, pero aclaró que no fue para irse de joda, sino para salir del hospital por segunda vez consecutiva, y con un récord para nada deseado: una bajada de plaquetas a 1.000, superando los 3.000 de su primera internación .
En su relato, Denisse no ocultó el impacto emocional de estas semanas. Admitió que los días de internación se sienten como una película de terror, no solo por la sangre que su cuerpo no controla bien, sino por la cantidad de agujas que veía a diario . Ahora, con el alta, describió su rutina como "estar de vacaciones", pero con un cronograma médico estricto: se ve con las agujas tres veces por semana, dos para extracciones de sangre y una para aplicarse su nuevo tratamiento, una inyección de Romiplostim en la panza. Esta semana será determinante para comprobar si este tercer intento funciona, ya que los dos tratamientos anteriores no dieron resultado.
Lo más impactante de su relato llegó cuando habló de los efectos colaterales que está padeciendo. Para salir del estado de riesgo, los médicos le aplicaron corticoides y gamaglobulinas, medicamentos que, aunque no sirvan a largo plazo, son necesarios en una emergencia. Denisse describió con crudeza lo que siente: una de esas drogas le produce dolores de cabeza tan fuertes que no puede abrir los ojos, mientras que la otra le genera un dolor generalizado en todo el cuerpo, incluso en partes que ella no sabía que podían doler .
A pesar de todo, Denisse mantuvo su característico sentido del humor para describir el nuevo fármaco. Dijo que es "zarpado" y que, automáticamente, "es como que te convertís en Venom", haciendo alusión al personaje de Marvel. "Te transformás", agregó, bromeando con que estaría bueno desarrollar poderes, aunque dejó claro que con que el tratamiento le funcione, se conforma. Cerró su mensaje pidiendo suerte a sus seguidores, mientras recibía una ola de mensajes de apoyo y cariño.
El caso de Denisse visibiliza una realidad médica compleja y poco conocida. La trombocitopenia severa que padece no solo pone en riesgo su vida por la imposibilidad de coagular la sangre, sino que el camino para encontrar un tratamiento efectivo es un calvario de prueba y error. Su experiencia muestra el lado más duro de la medicina: la lucha contra una enfermedad no es un proceso lineal, sino una montaña rusa de altibajos, donde cada avance puede verse truncado por un nuevo síntoma.
El relato de la ex "hermanita" no solo es una actualización para sus fans; es un testimonio de fortaleza en medio de la adversidad. Al compartir el dolor de los efectos secundarios, pone en palabras el sufrimiento físico que muchos pacientes viven en silencio.
La nota de humor con la que narra su experiencia, comparándose con Venom, no es una trivialización de su enfermedad, sino una estrategia de resistencia. Es una forma de tomar control sobre una situación que, como ella misma dijo, depende de los números, de su cuerpo y del tiempo. Su última frase, pidiendo suerte, es un recordatorio de que, pese a los avances médicos, la esperanza y el apoyo social son parte fundamental de cualquier proceso de recuperación.

