Kimi Antonelli ya tiene su nombre grabado en la historia de la Fórmula 1. El italiano se consagró campeón del mundo 2026 después del Gran Premio de México y, con apenas 20 años, consiguió un récord de precocidad que hasta ahora pertenecía a Sebastian Vettel. Sin embargo, más allá de semejante conquista, el piloto de Mercedes sorprendió con una decisión que tendrá impacto en la próxima temporada: no llevará el número 1 en su monoplaza y conservará el 12.
La determinación fue explicada por el propio Antonelli en una entrevista con Motorsport, donde dejó en claro que no tiene intenciones de cambiar el dorsal que lo acompaña desde sus primeros pasos en el automovilismo. "Me quedaré con el número 12 porque, obviamente, es un número muy especial para mí", explicó el flamante campeón.
Pero su elección también tiene un significado personal y deportivo. "También es una forma de mantener los pies sobre la tierra, de seguir siendo humilde", agregó. En ese sentido, consideró que conservar su habitual identificación le permitirá comenzar una nueva etapa sin perder de vista los objetivos que todavía tiene por delante: "Siento que mantener el número 12 me permite tener un nuevo punto desde el cual empezar y construir todo de nuevo e intentar mejorar más".
El dorsal tampoco fue elegido al azar. Antonelli utiliza el 12 como homenaje a Ayrton Senna, su máximo ídolo desde la infancia, y lo lleva desde sus primeras experiencias en la Fórmula 4. Además, reconoció que las supersticiones influyeron en su decisión: "Soy una persona muy supersticiosa", admitió entre risas antes de revelar una curiosidad: "El número uno nunca fue un buen número para mí. ¡Cada vez que me lo puse, salió extremadamente mal!".
De esta manera, la temporada 2027 tendrá una particularidad en la parrilla de la Fórmula 1: el campeón vigente no utilizará el tradicional número 1. La última vez que ocurrió algo similar fue cuando Lewis Hamilton decidió mantener el 44 después de conquistar su último título. En 2026, Lando Norris llevó ese dorsal tras consagrarse, mientras que Max Verstappen lo había utilizado durante cuatro temporadas consecutivas.

