Boca Juniors dio un paso fundamental hacia un cierre de año histórico. La victoria por 1 a 0 frente a River Plate en una nueva edición del Superclásico no solo significó una alegría para sus hinchas, sino que también fortaleció las aspiraciones del equipo de Rodolfo "Vasco" Arruabarrena, que mantiene intacta la ilusión de conquistar cuatro títulos en este 2026.
El resultado en La Bombonera tuvo un impacto directo en la tabla anual. El Xeneize llegó a los 60 puntos y quedó como único líder, por encima de Rosario Central, que había alcanzado las 59 unidades después de vencer agónicamente a Sarmiento de Junín el viernes pasado.
Aunque Argentinos Juniors todavía tiene la posibilidad de igualarlo si consigue una victoria este lunes ante Atlético Tucumán, desde las 21:15, la diferencia de gol favorece ampliamente al conjunto de Arruabarrena. Por eso, un triunfo ante Defensa y Justicia en la última jornada prácticamente le garantizaría a Boca quedarse con el primer puesto y, en consecuencia, con el título de Campeón de Liga.
Pero la tabla anual no es el único frente que mantiene expectante al Xeneize. Boca también buscará quedarse con el Torneo Clausura, competencia en la que ya tiene asegurado su lugar en los playoffs. A partir de allí comenzará otra historia, con cruces eliminatorios en los que cualquier resultado puede cambiar los planes y no habrá margen para recuperarse de una derrota.
La posibilidad de sumar otra estrella también está presente en la Copa Argentina. El equipo de Arruabarrena alcanzó las semifinales y se enfrentará con Banfield el próximo 14 de noviembre. Si consigue superar esa instancia, disputará la final ante Platense, que durante la semana consiguió su clasificación tras eliminar por penales a Atlético Tucumán.
El desafío internacional, en tanto, tiene una fecha marcada en el calendario: el 21 de noviembre, Boca jugará la final de la Copa Sudamericana frente a Atlético Mineiro. Será una oportunidad trascendental para volver a levantar un trofeo continental y ponerle fin a una sequía internacional que se extiende desde hace 18 años.
Así, después de imponerse ante su eterno rival, Boca quedó mejor perfilado en los cuatro frentes que alimentan el sueño de la cuádruple corona. Arruabarrena y sus dirigidos saben que todavía queda mucho camino por recorrer, pero el Superclásico puede haber marcado un antes y un después en la temporada.

