El Atlético de Madrid encontró el premio a su insistencia en el tramo final y se llevó una victoria agónica por 1 a 0 frente al Espanyol, como visitante, por la novena fecha de LaLiga de España. Cuando el empate parecía inevitable, Julián Álvarez apareció con una asistencia determinante para que Álex Baena marcara el único tanto del encuentro a los 89 minutos.
El resultado le permitió al conjunto dirigido por Diego Simeone alcanzar los 22 puntos y quedar a dos del Barcelona, líder del campeonato, que debía disputar su compromiso ante el Real Betis. El Espanyol, en cambio, permaneció con ocho unidades y acumuló cuatro partidos consecutivos sin ganar.
Alex Baena metió un gol y fue a abrazar al Cholo Simeone.
El equipo local comenzó soportando la presión del Atlético, pero poco a poco consiguió equilibrar el desarrollo y generar peligro. Roberto Fernández tuvo una oportunidad clara para abrir el marcador con un cabezazo tras un centro de Brian Zaragoza, aunque no logró vencer al arquero rival.
En el cierre de la primera mitad, el encuentro ganó intensidad y ambos equipos buscaron romper la igualdad. El Atlético tuvo algunas aproximaciones, pero el Espanyol estuvo más cerca de convertir: un potente remate de Cabrera terminó contra el travesaño y ahogó el grito de gol de los hinchas locales.
El segundo tiempo mantuvo la incertidumbre. Simeone recurrió a los suplentes para intentar cambiar el rumbo del partido y estuvo cerca de conseguirlo con Marcos Llorente, quien acababa de ingresar y sacó un disparo que volvió a estrellarse en el travesaño.
Con el correr del reloj, el conjunto madrileño tomó la iniciativa y el Espanyol intentó lastimar de contraataque. El marcador no se movía y el empate parecía cada vez más probable.
La noche también tuvo un momento especial para el equipo catalán con el regreso de Javi Puado. El capitán volvió a jugar después de recuperarse de una grave lesión de rodilla y fue recibido con una ovación por parte de los hinchas en el estadio RCDE.
Sin embargo, la alegría duró poco. A un minuto del cierre del tiempo reglamentario, Julián Álvarez participó en la acción que definió el encuentro: asistió a Baena, quien resolvió con un remate potente desde la frontal del área para establecer el 1-0.
El Atlético celebró así una victoria de enorme valor en condición de visitante y mantuvo la presión sobre el Barcelona en la lucha por los primeros puestos. El Espanyol, por su parte, se marchó sin puntos y con la preocupación de prolongar su mala racha en el campeonato.

