Una tradición que no se corta: 35 años vendiendo flores en Quilmes y el amarillo como protagonista

Escrito el 21/09/2026

La familia que mantiene la florería de Brandsen y Alvear atraviesa una nueva primavera con girasoles, fresias y otros ramos entre los más buscados.

La primavera llegó a Quilmes con viento y temperaturas frescas, pero el tradicional color amarillo volvió a tomar protagonismo en las florerías de la ciudad. En una florería familiar de Brandsen y Alvear, con 35 años de trayectoria, las flores amarillas fueron las grandes protagonistas de la jornada.

El comercio, que funciona durante todo el año y es atendido por varias generaciones de una misma familia, se preparó para una de las fechas de mayor movimiento. Girasoles, fresias y gerberas fueron algunas de las opciones disponibles, aunque también hay ramos en otros colores.

"Venimos bien. Estamos mis hermanos, mi cuñado, mis sobrinos y yo. Lamentablemente hace unos meses padecimos la muerte de mi papá, que es el que inició todo esto con mi mamá, pero bueno, el negocio sigue. Vivimos de esto y estamos todo el año", contó Jonathan en diálogo con Radio FMQ.

Entre las opciones amarillas, el comerciante detalló que los ramos de girasoles tienen un valor de $10.000, mientras que los de San Vicente cuestan $15.000. Las fresias se consiguen a $2.000 y también hay ramos armados de gerberas por $35.000.

Además, la florería ofrece alternativas para quienes buscan salir del clásico amarillo de primavera. "También tenemos flores que no son amarillas, son bordó, rosados, blancos, que tenemos ramos a $12.000", explicó Jonatan.

La jornada también sirvió para recordar algunos cuidados básicos para extender la vida de las flores una vez que llegan a casa. Según explicó el florista, es importante colocarlas rápidamente en agua, cambiarla día por medio y realizar un corte en la parte inferior del tallo para favorecer la absorción.

Así, pese al viento y al clima fresco que acompañaron el comienzo de la primavera, el amarillo volvió a convertirse en uno de los colores protagonistas en las calles de Quilmes y en los mostradores de las florerías.