Parte de la documentación que había sido descartada de la antigua vivienda del ex intendente de Quilmes Rodolfo "Robín" López fue recuperada y entregada para su preservación y catalogación, en una iniciativa que vuelve a poner en debate la importancia de proteger el patrimonio histórico y cultural del distrito.
Luego de tomar contacto de manera privada con una persona que había encontrado el material, la actual secretaria de Actas de la Junta Histórica de Quilmes, Romina Cuevas, y el excoordinador general Guillermo Mármol, recibieron parte de la documentación que había sido desechada de la antigua propiedad del ex jefe comunal.
El material fue recibido inicialmente en la Casa de las Culturas y posteriormente trasladado a la Biblioteca Pública Municipal "Domingo Faustino Sarmiento", donde quedará bajo resguardo y será sometido a un proceso de catalogación y preservación.
La recuperación adquiere especial relevancia para la historia local, debido a que los documentos podrían contener información y testimonios vinculados con distintas etapas de la vida política, institucional y social de Quilmes.
Desde la Junta Histórica destacaron el valor del hallazgo y lo relacionaron con otras iniciativas recientes destinadas a recuperar y difundir la memoria del distrito. En ese sentido, también mencionaron como un hecho auspicioso la aparición del libro del investigador Agustín Matienzo sobre Carlos Morel, uno de los principales referentes de la historia cultural quilmeña.
"Esta excelente noticia, sumada a la aparición del libro de Agustín Matienzo sobre Carlos Morel, nos da esperanzas para creer que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir", expresaron desde la Junta Histórica.
A partir de lo sucedido, la entidad volvió a remarcar la necesidad de que la comunidad quilmeña asuma un compromiso activo con la protección y preservación del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.
El rescate de los documentos tuvo además un particular componente: la persona que los encontró decidió mantener su identidad en el anonimato. Desde la Junta Histórica agradecieron especialmente el gesto y destacaron que su intervención permitió evitar que parte de ese material histórico terminara definitivamente perdido.
"Desde ese humilde lugar ha hecho muchísimo por nuestra historia", remarcaron.
Ahora, la documentación permanecerá bajo resguardo institucional y, una vez finalizado el proceso de catalogación, podría quedar disponible para futuras consultas e investigaciones.
El caso volvió a poner sobre la mesa una discusión central para la preservación de la memoria quilmeña: la necesidad de proteger documentos, fotografías, objetos y testimonios que, más allá de su valor personal, pueden convertirse con el paso del tiempo en piezas fundamentales para reconstruir la historia de la ciudad.

