El centro de Bernal sumó una nueva intervención artística que rápidamente llamó la atención de vecinos y comerciantes. Sobre la calle Belgrano, entre 25 de Mayo y Avellaneda, el artista quilmeño conocido como Flota.studio realizó un mural inspirado en aquellos pequeños detalles que, con el paso de los años, se convirtieron en parte de la identidad del barrio.
La propuesta nació por iniciativa del propio artista y fue realizada de manera completamente gratuita. Para reunir el dinero necesario para comprar los materiales, Flota.studio fue vendiendo sus propias obras, además de contar con el acompañamiento de amigos, vecinos y personas que colaboraron de manera anónima.
"Después de mucho soñarlo, anoche se hizo realidad este paredón de los recuerdos. Un homenaje a los personajes, los paisajes y los pequeños momentos de nuestro querido Bernal", expresó el artista al presentar el trabajo terminado.
Uno de los rostros que aparece en la pared es el de Mari, la mujer de la florería ubicada justamente frente al mural. Al descubrir su imagen plasmada en la pared, recibió el homenaje con sorpresa y alegría. Su presencia representa también a tantos comerciantes que todos los días levantan sus persianas y se convierten en parte inseparable de la vida cotidiana del centro bernalense.
Otro de los personajes retratados es Ale Formica, un vecino muy querido y reconocido por quienes suelen recorrer la zona. En el mural aparece con un ramo de flores en sus manos, en referencia a su costumbre de llevar flores diariamente a la Virgen y a las particulares escenas que protagoniza durante sus habituales caminatas.
La obra también tiene un lugar especial para César, conocido por muchos vecinos como "el perro más famoso de Bernal", que murió hace pocos meses después de haber formado parte durante años del paisaje cotidiano del barrio.
A ellos se suman los gatos que suelen recorrer las inmediaciones de los comercios, el histórico tanque de la calle Don Bosco y diferentes imágenes relacionadas con la plaza, las escuelas y las calles de Bernal.
"En la plaza, abuelos y abuelas comparten un mate y recuerdos. Enfrente, los chicos van a la escuela con las mochilas llenas de sueños y el futuro del barrio en sus pasos", relató Flota.studio al explicar el significado de algunas de las escenas elegidas.
Sobre César, el artista escribió: "Desde el cielo, César sigue cuidando el barrio. Si alguna vez lo acariciaste, ya tenés su bendición como bernalense".
Un proyecto hecho a pulmón
La realización del mural demandó una importante organización previa y, sobre todo, el compromiso personal del artista. Los materiales fueron financiados con el dinero obtenido a través de la venta de dibujos y obras propias, mientras que amigos y vecinos también acompañaron el proyecto.
La propuesta no tuvo detrás un encargo comercial ni un objetivo de venta. La intención fue transformar una pared del espacio público en un punto de encuentro con la memoria colectiva de Bernal.
"Más allá de lo artístico, la idea es poner en valor aquello que muchas veces pasa inadvertido justamente porque forma parte de nuestra rutina: los vecinos conocidos por todos, los comerciantes, los animales de las calles, los edificios históricos y esas pequeñas escenas que construyen la identidad de una ciudad", explicó el artista.
"A veces nos une lo que duele; esta vez quise que nos encontráramos alrededor de las cosas lindas que compartimos, de nuestros recuerdos y de esos detalles cotidianos que hacen de Bernal una ciudad tan linda", resumió.
Así, una pared del centro bernalense terminó convertida en algo más que un mural: un álbum de recuerdos a cielo abierto, donde los vecinos pueden reconocer rostros, lugares y escenas que forman parte de su propia historia y de la identidad de la ciudad.

