Dos yeguas que eran utilizadas para tirar de carros y sufrían maltrato fueron rescatadas en Quilmes durante dos procedimientos realizados en apenas 48 horas.
El operativo estuvo a cargo de Zoonosis municipal, en conjunto con la ONG Caballos Quilmes, y permitió poner a resguardo a los animales.
En diálogo con Radio FMQ, Pamela Dreher, titular de Zoonosis de Quilmes, reveló que una de las yeguas estaba preñada y era alquilada para trabajar con carros. Además, señaló que el hombre vinculado con el animal ya había sufrido el secuestro de otros equinos por hechos similares.
A través de una publicación en sus redes sociales, Dreher describió las condiciones en las que se encontraba la yegua y cuestionó la reiteración de situaciones de explotación. Según relató, el animal era obligado a caminar sin descanso sobre el asfalto, pese a su estado de gestación.
Un antecedente que se remonta a 2022
La funcionaria aseguró que las personas involucradas no eran desconocidas para las organizaciones proteccionistas. Según detalló, en junio de 2024 habían allanado el domicilio de la pareja que conducía a la yegua y secuestrado otros dos animales.
En su publicación, Dreher también relacionó al hombre señalado con el caso de Guerrera, una yegua rescatada en septiembre de 2022 después de desplomarse reiteradamente mientras tiraba de un carro.
De acuerdo con el relato de la titular de Zoonosis, Guerrera presentaba graves lesiones, entre ellas fracturas en las costillas y daños en los ligamentos de las patas traseras. También indicó que encontraron grandes cantidades de basura en su colon, que el animal habría ingerido para intentar alimentarse.
Tras el nuevo rescate, el hombre se habría presentado en una comisaría para reclamar la devolución de la yegua, argumentando que era su dueño legítimo y que la alquilaba a personas que trabajaban con carros.
También mencionó los casos de Rumbita y Chaucha
En el mismo descargo, Dreher apuntó contra otro hombre al que vinculó con el caso de Rumbita, una yegua que, según denunció, era sometida a condiciones de explotación y presentaba problemas asociados con la ingesta de plástico y basura.
En ese contexto, mencionó a Chaucha, una yegua que posteriormente habría sido encontrada en un basural con una fractura de cráneo. Dreher planteó sospechas sobre una posible medicación previa del animal, aunque no aportó en su publicación elementos que permitieran confirmar esa relación.

