Los obispos de Quilmes, Carlos Tissera y Eduardo Redondo, difundieron una carta pastoral con motivo de la visita del papa León XIV a la Argentina, en la que convocaron a la sociedad a fortalecer la unidad, recuperar el diálogo y renovar el compromiso con los sectores más vulnerables.
En el documento, los referentes de la Iglesia quilmeña destacaron el mensaje del Sumo Pontífice, quien propone ser "puente y jamás muro", e invitaron a los argentinos a superar los desencuentros y reconstruir los vínculos a partir de la solidaridad, la fraternidad y la búsqueda de la paz.
La carta también se enmarca en la celebración de los 50 años de la Diócesis de Quilmes y recupera el legado pastoral de monseñor Jorge Novak, primer obispo de la diócesis. En ese sentido, Tissera y Redondo reafirmaron el compromiso de construir una Iglesia cercana a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, pobreza y exclusión.
Uno de los ejes centrales del mensaje es la necesidad de garantizar "Tierra, Techo y Trabajo para todos", una consigna que sintetiza el llamado a defender la dignidad humana y promover condiciones de vida más justas. Los obispos plantearon, además, que tanto la economía como la organización de la vida social deben estar al servicio del desarrollo humano integral y no de la indiferencia frente a las necesidades de la población.
En otro tramo del documento, convocaron a las parroquias, comunidades educativas y organizaciones de la diócesis a prepararse para este acontecimiento mediante la oración comunitaria, el rezo del rosario y la realización de acciones concretas de solidaridad en los barrios.
De esta manera, los obispos de Quilmes vincularon la expectativa por la visita papal con una invitación a renovar el compromiso comunitario y social, poniendo en el centro la fraternidad, la justicia y la atención a quienes más necesitan.

