El Gobierno nacional formalizó este lunes la privatización de Transener, la principal empresa de transporte de energía eléctrica del país.
La operación se concretó tras transferir la totalidad de la participación estatal al consorcio integrado por las firmas Genneia y Edison Energía, marcando la salida definitiva del Estado de la estructura accionaria de la compañía.
La medida fue oficializada mediante una resolución del Ministerio de Economía, firmada por Luis Caputo.
El Gobierno se desprende de otra empresa.
Según indicó la agencia Noticias Argentinas, el consorcio ganador desembolsó 356 millones de dólares por la participación estatal en Citelec, la sociedad que controla la estratégica transportadora.
Un rol clave en el sistema eléctrico
Transener no es solo una empresa más: opera la red de transmisión eléctrica en alta tensión y tiene un rol fundamental en el sistema nacional, ya que transporta la gran mayoría de la electricidad que se genera en Argentina.
Hasta esta venta, Citelec estaba integrada en partes iguales por la estatal ENARSA y Pampa Energía, mientras que la ANSES también mantenía una cuota accionaria en Transener que ahora pasa a manos privadas.
La privatización de la transportadora es un paso central en el plan de desinversión de empresas públicas que impulsa la administración de Javier Milei.
El objetivo oficial es acelerar la venta de activos estatales para recaudar fondos y reducir la estructura del Estado mediante concesiones y transferencias directas.
Durante el proceso de licitación se presentaron tres ofertas firmes, que superaron el precio base previsto por el Palacio de Hacienda. Finalmente, se impuso la oferta económica de Genneia y Edison Energía.