El episodio de Bien de Familia, el documental producido por Majo Riera para Flow, tuvo como protagonista a Emilia Mernes y a su mamá, Gabriela Rueda. En una charla íntima, la mujer repasó cómo fue acompañando a su hija desde sus comienzos y reveló cómo cambió su manera de estar presente a medida que la artista fue creciendo.
"Siempre la dejé que ella me pidiera", contó Gabriela al hablar de la independencia de Emilia y de la forma en la que eligió acompañarla. La cantante, según describió su mamá, siempre tuvo una personalidad fuerte y resolutiva: "Ella cree que todo lo puede, todo lo hace, todo lo soluciona".
Sin embargo, con el paso del tiempo, Gabriela sintió que esa dinámica necesitaba cambiar y que su hija comenzaba a necesitarla de otra manera. "Es un poco así, pero creo que también llegó un momento en el que sintió que teníamos que estar un poco más cerca", explicó.
La mamá de Emilia también recordó con humor una frase que solía decirle durante sus primeros años: "Yo siempre le decía: ‘No podés tomar mate y tocar la flauta'", una expresión que refleja la manera en la que intentaba acompañar a su hija mientras ella avanzaba en su camino artístico.
A lo largo del episodio, Gabriela dejó en claro que detrás de la artista existe un vínculo familiar construido sobre la confianza y el acompañamiento. Una mirada íntima a la relación entre madre e hija que permitió conocer una parte de Emilia alejada de los escenarios y la exposición pública.