Rafa Martos es CEO y fundador de Trainingym, software líder de gestión de gimnasios en España y LATAM. Además, se desempeña como speaker internacional y lleva más de 100 conferencias sobre marketing, ventas, emprendimiento, tecnología y gestión de personas en más de 25 países.
En paralelo con su recorrido profesional, Martos encontró en la música una nueva forma de expresar emociones y compartir un mensaje. Su acercamiento a la creación musical a través de la inteligencia artificial nació de una búsqueda personal y terminó convirtiéndose en un proyecto con el que busca generar emociones y, según sus propias palabras, "ayudar a otros".
En una entrevista exclusiva con el Canal de la Música, habló sobre su vínculo con la música, sus primeros pasos en la creación con IA, una sesión terapéutica que marcó un antes y un después y sus sueños para el futuro.
¿Cómo te definís?
"Como un optimista de la vida que aprende cada día e intenta disfrutar cada minuto del presente".
Con esa frase, Martos resume la mirada que tiene sobre su recorrido personal y profesional, marcado por el aprendizaje constante y la búsqueda de disfrutar cada momento.
¿Cómo surge tu pasión y amor por la música?
"Mi abuelo era músico, dirigía una banda. Eso me llevó a descubrir en la música algo que me hacía llorar, reír, cambiar mi estado de ánimo. Es el momento que me hace estar más conmigo".
Ese vínculo familiar aparece como uno de los primeros recuerdos que lo acercaron al mundo musical y que, con el tiempo, terminó tomando una nueva dimensión a partir de sus propias experiencias.
Sus comienzos en la música
El camino de Martos hacia la creación musical comenzó de una manera inesperada, mientras preparaba un evento de liderazgo.
"Un día, preparando un evento de liderazgo -ya que doy conferencias enfocadas a dueños de gimnasios-, en una tienda de México vi un difusor de aroma y empecé a pensar cómo podía crear un aroma que generase emociones. Ahí descubrí la ‘Frecuencia Vibratoria', que es cómo cada aroma puede trabajar en una frecuencia vibratoria que genera una emoción en la gente".
A partir de esa experiencia, comenzó a investigar y experimentar con distintas herramientas.
"Entonces empecé a trabajar con la IA, diciéndole: ‘Quiero crear un aroma que genere amor'. Recuerdo que tenía un evento y empecé a trabajar los cinco sentidos con frecuencia vibratoria. Todos los sentidos, al final, generan onda electromagnética que nuestro cerebro lo interpreta como un sonido que nos provoca una emoción. Entonces empecé a pensar cómo los sentidos pueden atraer más la atención de las personas y seamos capaces de mandar mejores mensajes".
La sesión terapéutica que lo cambió todo
En ese proceso apareció una experiencia personal que terminó orientando su búsqueda hacia la música.
"Ahí tuve una sesión con una terapeuta y dije: ‘¿Por qué no puedo crear una canción con música a través de la IA?'. Y empecé a descubrir que eso que me pasaba, esa emoción que yo tenía, podía ayudar a mucha gente. Entonces pasé esta sesión de grabación de mi psicóloga a una herramienta de IA y empecé a crear la letra de la canción, dándole órdenes y cambiando ciertas cosas que no me gustaban".
La inteligencia artificial se convirtió así en una herramienta para transformar una experiencia personal en una creación artística y emocional.
Remix de los artistas
El proceso continuó con diferentes elementos hasta llegar a una composición completa.
"Luego creé el remix de voces mezcladas de varios artistas y, por último, creé la melodía".
Martos también encontró una fuente de inspiración especialmente cercana en sus raíces.
"Dentro de mi tierra, el flamenco es lo que más me inspira. Es una melodía que es muy profunda, que toca mucho el alma, junto a la guitarra española, que es algo que me gusta mucho. Entonces le di esas instrucciones a la IA y empecé a crear desde mi tierra, desde mi sentir, para poder contar mi vida, lo que viví y, de alguna forma, poder ayudar a otros".
La inteligencia artificial como herramienta creativa
Para Martos, la incorporación de la IA al proceso musical también representa una oportunidad para quienes buscan experimentar con nuevas formas de creación.
"Compartí mi trabajo con amigos DJ que están descubriendo que la IA no es una amenaza, sino una oportunidad de volcarse en ella para crear más música y poder mejorar lo que estamos haciendo".
Su experiencia personal lo llevó a explorar una herramienta que, lejos de limitarse a un uso tecnológico, también puede servir como canal para transmitir emociones.
El resultado: música, emociones y frecuencias
Al hablar sobre el resultado de sus experimentaciones, Martos plantea una relación entre la música, las melodías y los estados emocionales.
"Una canción puede trabajar con una melodía y una frecuencia vibratoria que cambia un estado emocional".
Y agrega:
"Creo que hay una oportunidad en la música de trabajar con frecuencias para poder elevar mucho la conciencia y mejorar los pensamientos y emociones que tenemos en la sociedad".
¿Sos un artista o un creador con IA?
Frente a la posibilidad de definirse dentro del mundo artístico, Martos prefiere poner el foco en el propósito que busca detrás de sus creaciones.
"Creo que un artista es aquel que inspira a otro en diferentes aspectos. No me considero un artista de la música, pero sí me considero una persona que quiere ayudar al resto a que tenga una vida un poco mejor".
Su definición deja en claro que, para él, la creación no pasa solamente por ocupar un lugar dentro de la industria musical, sino por generar algo que pueda impactar positivamente en otras personas.
Sus sueños por cumplir
Al pensar en lo que viene, Martos imagina un futuro en el que la tecnología pueda convertirse en una herramienta para generar cambios positivos y alcanzar un mayor bienestar colectivo.
"Estamos en un momento en que la sociedad está elevando la conciencia, y la tecnología nos permite hacer muchas cosas más rápido y tener más impacto. Y creo que este mundo que tenemos, binario, que siempre hay alguien que gana y pierde, se puede cambiar por un mundo que todos salgamos ganando y haya más amor para todos. Y espero que, juntos con las generaciones, realmente pensemos que sí se puede mejorar".
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Una búsqueda que une tecnología, música y emociones
El recorrido de Rafa Martos muestra cómo una inquietud personal puede transformarse en una nueva forma de expresión. Desde los recuerdos vinculados con su abuelo músico hasta la experimentación con inteligencia artificial, el creador encontró en la música un espacio para explorar emociones y transmitir experiencias.
Más allá de cómo define su propio rol, su objetivo aparece claro en sus palabras: utilizar la creación como una herramienta para inspirar y ayudar a otras personas a tener una vida un poco mejor.