La muerte de Rubén Rada dejó una conmoción que cruzó generaciones, escenas musicales y fronteras. Dos días después de la despedida pública en Montevideo, su hija Julieta Rada compartió en redes un mensaje sobre su vínculo con el músico, fallecido el 26 de agosto, y sobre la respuesta popular que acompañó a la familia. Lejos de una publicación formal, Julieta escribió desde un lugar personal y cercano.
"Me tocó despedirme de mi papá. Si bien sabía que en algún momento este día iba a llegar, una parte de mí lo creía inmortal", expresó al comienzo del posteo. A partir de ahí trazó una imagen que unió la intimidad de su historia con el alcance público que tuvo la vida de Rada, uno de los nombres del candombe, el rock y la música popular uruguaya.
En su despedida, la cantante definió a su padre como alguien singular dentro y fuera del escenario. "Sin dudas un distinto, un genio, esas personas que están tocadas por la varita mágica", escribió . También señaló que esa condición artística convivía con una capacidad de generar, según marcó, una sensación de alegría y de encuentro colectivo a través de la música. Ese costado se volvió visible durante las jornadas de homenaje que siguieron a la noticia de su muerte.
El velatorio de Rada se realizó en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo de Montevideo, donde miles de personas se acercaron para darle el último adiós . Desde temprano hubo filas en las inmediaciones del edificio y, con el paso de las horas, la ceremonia reunió a familiares, músicos, autoridades y admiradores.
Julieta hizo referencia directa a esa escena y a varios momentos que quedaron grabados en la despedida. "Gracias por los emotivos homenajes, los tambores en las calles, la interminable fila en el palacio, por el recorrido al Norte, donde la gente se paraba en las calles con banderas y aplaudía, durante todo el camino", escribió. En esa enumeración también incluyó una imagen que sintetizó el clima de esos días: "Los camarógrafos llorando y las casas con la música de papá a todo volumen".
El impacto de la muerte del artista también se sintió en el ambiente musical y televisivo de la región. Apenas se conoció la noticia, figuras como Charly García, Fito Páez, Natalia Oreiro, Nicki Nicole, Trueno, David Lebón y Los Auténticos Decadentes compartieron mensajes, fotos y recuerdos. Cada publicación mostró una faceta del vínculo que Rada construyó con colegas de distintas generaciones, desde referentes históricos hasta artistas más jóvenes que lo señalaron como influencia.
En medio de ese reconocimiento, Julieta puso el foco en algo más íntimo. "Un tipo que no tuvo ejemplo de padre y terminó siendo el papá de un país entero, y más también!", afirmó. Luego habló de su tranquilidad personal frente a la despedida y del modo en que vivió el vínculo con él a lo largo de los años. "Siempre le dije todo lo que lo amaba, que era el mejor papá del mundo y mi ídolo máximo", escribió.
También recordó el privilegio de haber compartido la música con su padre y de haberlo visto sostener el humor aun en momentos difíciles . Sobre el final, la artista volvió a una idea que atraviesa buena parte de los homenajes que siguieron a la muerte de Rubén Rada.
Para ella, la ausencia física no clausura su presencia. "De todos modos, mi papá es inmortal. Su música va a seguir sonando a lo largo de los años", sostuvo. Y cerró: "Y les puedo asegurar que dejó más de 10 discos por sacar. Hay RADA para rato!!".
La despedida de Julieta Rada, cargada de amor y gratitud, refleja el profundo vínculo que unió a padre e hija y la certeza de que el legado del músico uruguayo trascenderá el tiempo, como su música, que seguirá sonando a lo largo de los años y acompañando a las generaciones que crecieron con sus acordes.