Si bien todavía faltan varias semanas para el inicio de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026, la serie que Boca jugará ante Vasco da Gama todavía convive con una importante duda: cuál será la sede en la que O Gigante da Colina será local.
Ante la imposibilidad de utilizar el Estadio São Januário por no contar con la capacidad de público que exige Conmebol, el club brasileño le solicitó al consorcio integrado por Flamengo y Fluminense que prestara el Estadio Maracaná, aunque esa opción parece estar prácticamente caída.
La otra alternativa que aparece dentro de Río de Janeiro es el Estadio Nilton Santos de Botafogo. Sin embargo, ambas partes se niegan a disputar el encuentro allí debido a que el césped es sintético.
En ese marco, el presidente del elenco carioca, Pedrinho, habló este viernes, manifestó su deseo de recibir al conjunto azul y oro en su casa y adelantó que intentará negociar con su par, Juan Román Riquelme, y también con Alejandro Domínguez.
"Tengo una buena relación con Riquelme, a quien me he enfrentado muchas veces, así que puedo charlar con amabilidad y respeto. Si eso no funciona, tendré que solicitar el Maracaná. Si eso tampoco funciona, le pediré al presidente Alejandro (Domínguez) de la Conmebol que me autorice a jugar en São Januário", aseguró.
De no poder conseguir otro reducto, está claro que Vasco buscará torcer la balanza a su favor e intentará modificar un sector de las tribunas para recibir alrededor de 3000 hinchas visitantes, aunque el mínimo es de 4000. Por ahora, el tema encierra una enorme incógnita.