Lionel Messi anunció su retiro de la Selección argentina con una carta escrita de puño y letra en la que no solo comunicó la noticia, sino que dejó en claro los motivos que lo llevaron a tomar la decisión más difícil de su carrera. Un proceso que, según contó, venía madurando desde hacía semanas y que un golpe personal terminó de sellar.
El primer dato que sorprendió fue el tiempo. Messi reveló que había escrito esas palabras el 21 de julio, apenas dos días después de la final del Mundial 2026, aquella que Argentina perdió ante España y que significó el cierre de su sexta y última Copa del Mundo. Sin embargo, prefirió guardarse la decisión durante algunas semanas antes de hacerla pública.
"Me vacié, ya no tengo más para dar"
El corazón de su explicación pasa por lo futbolístico y lo físico. El capitán expresó que siente que ya entregó todo lo que tenía y que es momento de dejarle el lugar a las nuevas generaciones que empujan desde atrás. Aun así, remarcó que peleó por la camiseta durante toda su carrera, incluso en los años en los que los títulos no llegaban. A ese peso deportivo se le sumó lo personal: Jorge Messi, su papá y una de las figuras más determinantes de su vida, murió el 8 de agosto a los 68 años, y en la carta Lionel contó que esa pérdida terminó de reforzar su convicción de que había llegado el final.
La salud de su padre ya había marcado el Mundial. Jorge atravesaba un delicado cuadro médico y, a diferencia de lo ocurrido en Qatar 2022, no pudo viajar a la Copa del Mundo. La preocupación fue tal que, tras convertir en el debut ante Argelia, Messi rompió en un llanto desconsolado en pleno festejo, en una imagen que dio la vuelta al mundo y que anticipaba el difícil momento personal que atravesaba dentro y fuera de la cancha.
El adiós del capitán
Conviene aclarar el alcance de la decisión: Messi se retira de la Selección, pero no del fútbol. El rosarino, de 39 años, seguirá jugando en el Inter Miami, con el que tiene contrato vigente. De hecho, el final del ciclo con la Albiceleste era algo que venía anticipando desde hacía tiempo, consciente de que, a su edad y tras seis Mundiales, el momento del cierre se acercaba y llegaría cuando tuviera que llegar.
Con todo, Messi no ocultó lo que le cuesta cerrar esta etapa. Reconoció que es una de las que más le duele, pero aseguró que se marcha en paz por todo lo conseguido junto a sus compañeros. Prometió, además, seguir del lado de la Selección desde otro lugar: el de un hincha más, alentando desde afuera en las buenas y en las malas.