A menos de un mes del inicio de la temporada de Fórmula 1, la FIA evalúa cambiar el método con el que se mide la relación de compresión en los motores, una decisión que podría alterar el rendimiento de las unidades de potencia de Mercedes y, por ende, del Alpine de Franco Colapinto, uno de los monoplazas que utilizará sus desarrollos.
El eje del debate gira en torno al modo en que se controla uno de los parámetros clave de los nuevos motores. Hasta ahora, la medición se realizaba en frío y con el auto detenido. Sin embargo, la FIA analiza aplicar un nuevo procedimiento con la unidad ya en temperatura antes de las carreras.
El límite técnico fijado sigue siendo 16:1, pero la discusión surgió por la presunta interpretación de Mercedes, que habría diseñado una solución que cumple ese valor en condiciones estáticas, aunque al calentarse lo superaría. Debido a esto, Ferrari, Honda y Audi generaron un reclamo.
Alpine, como escudería cliente de Mercedes, observa con atención. Cualquier modificación podría tener impacto directo en su rendimiento de cara al nuevo campeonato.
Desde la FIA aseguran que el límite no se tocaría, pero sí se revisaría la metodología de control para eliminar una supuesta "zona gris". Este tipo de ajustes no necesita unanimidad: basta con el aval del organismo, de la F1 y de cuatro de los cinco fabricantes de motores.