El choque fatal que le costó la vida al delantero Jesús de Miguel durante el partido entre Andorra y Tenerife continúa dando que hablar, sobre todo en relación al arquero Jesús Owono, con quien impactó la víctima.
Es que el guardameta ecuatoguineano atraviesa un calvario tras lo sucedido: en medio del dolor absoluto por la tragedia deportiva, se encuentra sumergido en un cuadro de aislamiento total y angustia extrema, mientras sufre una violenta escalada de hostigamiento xenófobo y amenazas de muerte que lo obligaron a atrincherarse en su casa.
Según indicaron compañeros del plantel y otros futbolístas que jugaron con él, Owono, de 25 años y figura de la Selección de Guinea Ecuatorial, permanece totalmente desconectado del mundo exterior, sin teléfono celular y bajo estricto resguardo psicológico.
Fuentes cercanas al entorno del jugador revelaron que el arquero se encuentra absolutamente destruido por la situación. Sin embargo, a la pesadilla emocional de asimilar la pérdida del colega se le sumó un brutal linchamiento digital alimentado por el odio discriminatorio.
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La tragedia derivó en un despiadado acoso virtual con violencia verbal y amenazas. Ante la violenta lluvia de agresiones y amenazas explícitas contra su vida, Owono debió restringir los comentarios y posteriormente dar de baja su cuenta oficial de Instagram.
Inclusive, la bronca racista llegó a tal punto que Michel Owono, un futbolista que no tiene nada que ver con el arquero, denunció haber sufrido cataratas de insultos, expresiones discriminatorias y agresiones en sus redes sociales por una mera confusión de apellido.
Por su parte, el club Andorra solicitó formalmente la suspensión de su próximo partido ante Mallorca y puso a disposición un equipo de contención psicológica para respaldar al plantel.
En el plano disciplinario, la Justicia deportiva evalúa una sanción de hasta 12 partidos para el guardameta basándose en el informe arbitral, mientras que la fiscalía española considera poco probable que el trágico accidente evolucione hacia una causa penal.
"No busquemos culpables"
El exfutbolista Jorge Valdano, campeón del mundo con Argentina en 1986, escribió en su columna de El País, de España, y pidió: "No busquemos culpables".
"Nadie y en ningún lugar está a salvo de un accidente. Quizás, nuestra incapacidad para explicar el azar nos mueva a buscar culpables. Nos cuesta admitir que una desgracia de esta magnitud no tenga un responsable", dijo.
Y enfatizó: "Un choque de alguien que busca el balón contra alguien que, previendo un choque, intenta defenderse, es parte de la imprevisibilidad del fútbol. Una acción urgente e inocente a la que las consecuencias vuelven trágicas. La vida está llena de ellas. El fútbol no, y por eso nuestro desconcierto. No busquemos culpables. Para tanto dolor, es suficiente con una víctima".