El sueño de volver a ver la Fórmula 1 en Buenos Aires dio un paso importante. El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le presentó al presidente y CEO de la categoría, el italiano Stefano Domenicali, la propuesta para que la Ciudad vuelva a recibir un Gran Premio en el renovado Autódromo Oscar y Juan Gálvez. El encuentro se realizó en el circuito de Interlagos, en San Pablo, donde este fin de semana se corre el Gran Premio de Brasil.
"Vinimos a reconfirmar el compromiso y la voluntad que tiene la Ciudad de Buenos Aires de recuperar a la Fórmula 1. Estamos trabajando en cada paso necesario para estar listos", afirmó Macri tras la reunión, en la que le transmitió a Domenicali cómo avanzan los trabajos y se definieron los pasos a seguir.
El Jefe de Gobierno remarcó que la prioridad es terminar la obra: "Aunque teníamos el contrato para que corra el MotoGP, tomamos la decisión de trabajar ya con la obra del Autódromo para que quede listo para la Fórmula 1". Y agregó que una inversión de esta magnitud "es una cuestión de Estado, porque es un Autódromo que va a quedar para quienes vengan".
Lo acompañaron el Jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el secretario de Deportes, Fabián "Chino" Turnes, quien calificó el encuentro como "muy positivo" y destacó que se diera "cerca de casa y con tantos argentinos alentando a Franco", en referencia a Franco Colapinto.
Una inversión de 200 millones de dólares para el Gálvez
La propuesta porteña gira en torno a una transformación total del histórico circuito, con una inversión de 200 millones de dólares en obras que ya están en marcha: una nueva pista, un edificio de boxes y un moderno paddock. Con las reformas, el Autódromo ampliará su capacidad a más de 125.000 espectadores y quedará en condiciones de recibir a la máxima categoría.
El proyecto se apoya en la pasión nacional por el deporte motor, con al menos 17 millones de argentinos fanáticos de la Fórmula 1, un interés que creció de la mano de Colapinto en la parrilla.
Por ahora, lo confirmado es el MotoGP de Buenos Aires, que se correrá del 9 al 11 de abril de 2027 y marcará el regreso de la máxima categoría del motociclismo a la Ciudad después de 28 años. Ese evento funcionará como vidriera para certificar los estándares de calidad que exige la élite internacional y tendrá un impacto económico estimado en 140 millones de dólares. Además, Buenos Aires fue nombrada Capital Mundial del Deporte 2027.
Cómo avanzan las obras del Autódromo
Los trabajos en el circuito, rediseñado por el ingeniero alemán Hermann Tilke, sumaron un turno nocturno para compensar las lluvias extraordinarias provocadas por El Niño y evitar que afecten los plazos.
En octubre comenzó el asfaltado de la pista, tras meses de pruebas de la mezcla asfáltica. Tres grupos de operarios avanzan en simultáneo para cubrir todo el ancho del trazado, con un despliegue de 12 equipos de gran porte. La obra está a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA), que estrenó el sistema SmoothRide, una herramienta de última generación para que el diseño del circuito se traslade con total fidelidad a la pista.
La recta opuesta y las curvas 7 a 12 ya tienen la primera de las tres capas de asfalto previstas. En materia de seguridad, se instalaron 1.700 metros de debris fence (malla de contención), de los cuales ya se homologaron los primeros 350, y avanza la colocación de guardrails flexibles de triple hoja.
Otro hito fue la finalización de la excavación del túnel de acceso al paddock, que conecta la avenida Roca con la zona de equipos. Tiene unos 400 metros de largo, un carril por sentido, 4,60 metros de altura libre y una pasarela peatonal accesible. Pasa por debajo de la recta principal, antes de la curva 1, y permitirá que camiones y motorhomes lleguen a los boxes sin circular por la pista, algo que hasta ahora era inevitable. Su construcción demandó la excavación de 25.000 metros cúbicos de tierra y requerirá 7.500 metros cúbicos de hormigón.