Un enfermero de 49 años fue condenado a 16 años de prisión por el abuso sexual de su hija menor de edad, en un caso ocurrido en San Francisco Solano.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Quilmes, integrado por los jueces Fernando Celesia, María Cecilia Maffei y Patricio Marcelo Gandulfo. Tras la lectura del fallo, el hombre quedó detenido dentro de la sala de audiencias de los Tribunales Penales de Quilmes y fue trasladado a una unidad carcelaria.
El imputado había llegado al juicio en libertad y estaba acusado por el delito de "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo", a partir de una denuncia presentada en 2023 por hechos que habrían ocurrido en una vivienda de San Francisco Solano.
En ese domicilio convivía el acusado junto a la madre de la víctima y un hermano de la niña. Durante el debate oral se expuso la situación de extrema vulnerabilidad que atravesaba la menor y se conoció que habría intentado quitarse la vida en reiteradas oportunidades.
La denuncia que permitió conocer el caso
De acuerdo con lo expuesto durante el proceso, una tía de la menor, esposa del hermano de su madre, logró establecer comunicación con ella y la niña pudo contarle lo que estaba atravesando.
A partir de esa situación se inició la investigación que derivó en el proceso judicial contra su padre.
Durante el juicio, la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena sostuvo la acusación y solicitó que el imputado fuera condenado y detenido. Según la resolución del Tribunal, los elementos incorporados al debate permitieron acreditar la responsabilidad de N.P.M. en el delito por el que había sido llevado a juicio.
Finalmente, los jueces del TOC N°1 de Quilmes resolvieron imponerle una pena de 16 años de prisión.
El condenado fue esposado inmediatamente después de la lectura de la sentencia y trasladado a una unidad carcelaria para comenzar a cumplir la pena.
Por tratarse de un caso que involucra a una víctima menor de edad, la identidad del condenado se mantiene bajo reserva y se utilizan únicamente sus iniciales con el objetivo de preservar la intimidad y proteger a la víctima.