Dos efectivos de la Policía bonaerense, que prestaban servicio en la Sub DDI de Florencio Varela, fueron detenidos en San Francisco Solano luego de ser encontrados junto a dos vehículos que tenían pedido de captura por robo. Uno de los autos, además, tenía en su interior al hijo de cinco años de uno de los policías, quien permaneció encerrado durante varias horas.
El procedimiento se inició a partir de un llamado al 911, que alertó sobre la presencia de dos vehículos abandonados en inmediaciones de avenida 24 y calle 855, en Solano.
Al arribar al lugar, efectivos del Comando de Patrullas Quilmes encontraron un Peugeot 208 blanco y un Volkswagen Virtus, ambos sin sus respectivas patentes. De acuerdo con el relato de vecinos, dos hombres habían dejado los vehículos estacionados en la zona.
Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando los policías advirtieron que dentro del Peugeot había un niño de cinco años que se encontraba llorando y preguntando por su padre.
Ante la situación, los efectivos solicitaron la presencia del SAME y dieron intervención a la Comisaría Quilmes 4ª. Hasta el lugar se trasladó el oficial de servicio de esa dependencia para intervenir en el procedimiento.
Poco después aparecieron dos hombres que manifestaron ser integrantes de la Policía bonaerense. Uno de ellos aseguró ser el padre del menor y ambos señalaron que se encontraban realizando tareas investigativas.
Los dos habían pertenecido a la DDI Quilmes, aunque actualmente prestaban funciones en la Sub DDI de Florencio Varela.
Según consta en las actuaciones, uno de los efectivos habría intentado resistirse al procedimiento y escapar. En medio de la situación, habría arrojado las llaves de uno de los vehículos, que no pudieron ser encontradas. Por ese motivo, los agentes debieron forzar la puerta del automóvil para poder ingresar.
Una vez dentro del rodado, los policías encontraron un arma de fuego que no pertenecería al armamento oficial de la fuerza.
Además, durante el procedimiento se estableció que uno de los efectivos se encontraba de licencia por una "carpeta psiquiátrica", por lo que al momento del hecho no estaba prestando funciones.
Pero la situación se agravó todavía más cuando se verificó la procedencia de los vehículos. Los dos automóviles tenían pedidos de captura activos por robo.
El Peugeot 208 era buscado por un requerimiento de la Comisaría 1ª de San Justo, mientras que el Volkswagen Virtus tenía un pedido de la Comisaría 3ª de Lomas de Zamora.
Con todos estos elementos, la investigación quedó en manos de la UFI Nº 5, que dispuso la aprehensión de los dos efectivos, quienes quedaron a disposición de la Justicia para determinar su responsabilidad en el hecho.
El caso generó especial conmoción por la presencia del menor dentro de uno de los vehículos y por la participación de dos integrantes de la fuerza que, al momento del procedimiento, se encontraban vinculados a dependencias de la Policía bonaerense.