Luego de la repercusión que generó la aparición de cientos de libros y documentos históricos tirados en la vía pública, en la esquina de Alem y Moreno, en Quilmes Centro, la inmobiliaria que tiene a su cargo la propiedad difundió un comunicado para explicar qué ocurrió con el material.
El hallazgo había generado sorpresa y preocupación entre los vecinos, especialmente porque entre los ejemplares encontrados había documentación que podría tener un importante valor histórico y cultural para la ciudad. Entre ellos se encontraban Diarios de Sesiones del Honorable Concejo Deliberante de Quilmes de 1953 y de 1958-1959, además de libros antiguos y publicaciones vinculadas con la historia local.
La vivienda donde se encontraba el material había pertenecido a la familia López y durante años fue residencia del exintendente de Quilmes Rodolfo López.
Según explicó la inmobiliaria, luego de concretarse la venta de la propiedad, los integrantes de la familia López y sus herederos tuvieron acceso a la vivienda durante un período prolongado para retirar los objetos de valor que permanecían allí.
"Solo tras este proceso se procedió a retirar los elementos restantes que se encontraban en los departamentos", señalaron.
Desde la inmobiliaria indicaron que, una vez retirados los objetos que habían sido considerados de valor por sus antiguos propietarios, decidieron donar aquellos elementos que pudieran ser útiles para otras personas.
"Como es nuestra costumbre, todos los objetos que pudieran tener algún valor para alguien fueron donados a quienes nos lo solicitaron, ya fueran ropa, muebles o, en este caso, libros", expresaron.
En ese sentido, aseguraron que los libros habían quedado en la propiedad por decisión de los anteriores propietarios y que desconocían que entre los ejemplares había documentación que podía tener relevancia histórica y cultural para Quilmes.
"Desconocíamos que iban a ser destruidos"
El punto central de la explicación está relacionado con el destino que finalmente tuvo el material.
De acuerdo con el comunicado, una persona solicitó los libros y la inmobiliaria accedió a entregárselos en carácter de donación. Sin embargo, aseguraron que nunca supieron que los ejemplares terminarían abandonados en la calle.
"Cuando nos fueron solicitados accedimos a donarlos con la mejor intención, desconociendo por completo que iban a ser destruidos en la vía pública por la persona que nos lo pidió", manifestaron.
Además, remarcaron que si hubieran conocido el destino que tendría la documentación, jamás habrían entregado los libros.
Finalmente, desde la inmobiliaria expresaron su indignación y lamentaron lo ocurrido.
"Estamos profundamente indignados y lamentamos de corazón que este episodio haya ocurrido a partir de un gesto genuino de ayuda en el que, desafortunadamente, se abusó de nuestra buena voluntad", señalaron.
De esta manera, la inmobiliaria buscó aclarar las circunstancias que rodearon la entrega de los libros y despegarse de la decisión de abandonarlos en la vía pública.
El episodio, que rápidamente se viralizó en redes sociales, volvió a poner en debate el destino de documentos, libros y archivos antiguos que podrían formar parte del patrimonio histórico y cultural de Quilmes, especialmente aquellos vinculados con la historia institucional de la ciudad.